Archive for agosto, 2009

Dioses Andinos: El Panteón regional andino

Durante el incanato hubo todo un panteón de dioses andinos que fueron parte la religiosidad de nuestros antepasados. No sólo fue el culto al dios Inti ni a los elementos los que guiaron su espiritualidad.

Viracocha (Wiracocha)
Viracocha (Wiracocha) era la deidad más destacada entre los dioses del ámbito andino. Es posible que su gran difusión se debiera a que los religiosos católicos buscaban un nombre para explicar a los naturales el concepto de dios. Además, añadieron a su nombre otras palabras a fin de recalcar su calidad de ser supremo.

Wiracocha

En el Tahuantinsuyo, el culto a Viracocha fue muy restringido, pues aparte del templo de Quisuar Cancha eran pocos los santuarios dedicados en su honor y todos estaban emplazados en a zona del Cusco. Su imagen se encontraba también en el Coricancha, y según los cronistas existía cierto contrapunto entre el culto a Viracocha y el culto al Sol. Al parecer, en ciertos mementos de la historia inca prevaleció Ia adoración de uno sobre otro. Los cronistas señalan que Ticci Viracocha vino de Tiahuanaco y creó unos seres a su semejanza. Algunas versiones mencionan que él hizo el mundo; que en su peregrinaje llegó a Cacha donde sus habitantes trataron de matarlo; él se arrodilló, levantó las manos al cielo e hizo bajar de lo alto un fuego que abrasó la comarca. Luego, siguió su camino y Ilegó a Puerto Viejo y Manta, donde so encontró con sus servidores y se embarcó con ellos por la mar. En este tipo de relatos, hay coincidencia en mencionar que Viracocha – Wiracocha es el dios supremo o hacedor del mundo.

En un relato que nos ilustra mejor la idea andina de Viracocha, Molina el Cusqueño menciona a dos de sus servidores quo fueron enviados a Llamar a Ia gente para que saliera de sus pacariscas. Estos eran Imaymana Viracocha y Tocapu Viracocha; pero primero menciona a Ticci Viracocha y a Caylla Viracocha Caylla es Ia orilla e extremo de una cosa, pero también es Ia pareja de una cosa, lo que lo señala como hermano de Ticsi. El nombre de este último significa origen o principio y, también, lo que está boca abajo o trastornado, lo cual también es un concepto indígena pues nos remite a un caos que debe ser remediado.

Estaríamos, pues, frente a una pareja de divinidades masculinas unidas a diferentes conceptos con un sentido de orden, pero también de trastorno, de oposición a lo establecido el otro par de viracochas nos remite a oficios específicos. La voz tocapu o tocapo señala prendas textiles muy finas. No extraña que Ia ruta tomada por Tocapu Viracocha en los relatos sea Ia de los Ilanos y esté relacionada con el adelanto textil de Ia costa. Imaymana tomó el camino de los Andes y fue dando nombre a los árboles, flores y frutos, y enseñando a los pobladores las virtudes y los peligros do las plantas. Es entonces una divinidad relacionada con la medicina mágica o Ia producción agrícola vinculada con aspectos mágicos y curativos.

ILLAPA
Era otra de las divinidades principales del mundo andino. Recibía distintas denominaciones al parecer, Illapa era el nombre que se le daba en el quechua cusqueño; mientras que Chuqui Lla era un equivalente yunga; así como Libiac lo era en el quechua de la sierra norte. Se creía que era un hombre que estaba en el cielo armado con una honda y una porra y que tenia el poder de hacer llover, granizar y lanzar truenos, además de dominar todo lo que pertenecía a Ia región del aire donde se hace los nublados. Según el padre Acosta, el trueno era la huaca principal para todos los indígenas del Peru y le ofrecían en sus sacrificios niños y llamas, entre otras cosas.

El Padre Cobo menciona que el trueno tenía hijos y hermanos, y que sus estatuas, confeccionadas con mantas, se hallaban en altares separados en el templo del Sol. En las fiestas solemnes las ponían cerca de la de Viracocha y la del sol. Molina dice que el ídolo del trueno, del relampago y del rayo era Chuqui Illapa, a quien rogaban para que enviara las anheladas lluvias y alejara el granizo de sus campos. Durante las ceremonias del mes de mayo sacrificaban también a Illapa, cuyo ídolo tenia forma de persona, aunque no se le veía el rostro.
En realidad las ceremonias dedicadas al rayo comenzaban antes de la época de lluvias —dependiendo de Ia zona—, entre los meses de octubre a diciembre. Estas se realizaban con el propósito de propiciar el normal suceso de Ia época Iluviosa, tratando de alejar las tempestades y el granizo que malograban los cultivos. Asi también se hacían ceremonias al rayo en los meses de febrero y marzo, para rogarle por Ia culminación a tiempo de Ia temporada húmeda; igualmente, por razones del ciclo agrícola. Finalmente, se le agradecía en el mes de mayo cuando se trataba de un año provechoso, cuando se comenzaba a realizar Ia gran cosecha anual de productos.

PACHACAMAC
Los cronistas coinciden en afirmar que Pachacámac era el dios más importante de la costa central. Su templo era visitado por numerosos peregrinos y en sus depósitos abundaban ofrendas. Gran parte de su prestigio se debía a sus oráculos y vaticinios que eran visitados desde tierras muy lejanas.

Tamplo de Pachacamac

Tamplo de Pachacamac

Antes de La conquista cuzqueña, en las cuencas inferiores de los ríos Lurin y Rimac existian varios curacazgos pequeños, sujetos al dominio del centro religioso de Pachacámac. El grupo étnico era conocido como Ychma, y es posible que se adorara al idolo principal con ese nombre. Los valles de Ia costa central fueron incorporados a los dominios incas bajo el gobierno de Túpac Yupanqui. Se cuenta que el Inca lloró en el vientre de su madre y la coya tuvo la revelación de que el hacedor del mundo estaba en los yungas, en el valle de Irma o lzma (Ichma).

La conquista del centro ceremonial tuvo el carácter de una peregrinación y durante cuarenta días el Inca ayunó antes de hablar con la divinidad. La conquista serrana estableció el cambio de nombre tanto del curacazgo como posiblemente del mismo ídolo entonces se llamó Pachacámac. Otra medida ordenada por el Inca fue Ia construcción de un templo en honor del Sol. El nuevo santuario fue denominado Punchao Cancha o Templo del dia, para distinguirlo de los templos cusqueños.
El padre Calancha narra el mito de la lucha entre Pachacámac y Vichama de cerca de Huaura. Según este, en los principios del mundo Pachacámac creó una pareja humana, pero no les dio alimentos. éI murió de necesidad y Ia mujer se quejó amargamente ante el Sol, por sus penurias. Luego, fue fecundada por el astro niño. Pachacámac se encolerizó por la intervención de su padre, el Sol; cogió al niño y lo despedazó. Para que no faltara qué comer sembro los dientes del niño, de los que broto el maiz, de sus huesos nacieron las yucas; de su cuerpo los pepinos, pacaes y otras frutas. Asi se inició la abundancia en los llanos. Sin embargo su madre seguia llorando por Ia pérdida de su hijo, entonces el Sol volvió a intervenir y con el ombligo del niño lo resucitó con el nombre de Vichama, Villama o Vichma. Se debe cuenta que las continuas ausencias de Vichama y el dejar sola a su madre relacionan a este dios con el mismo sol y a Ia madre con Ia Tierra, que queda desamparada cuando el Sol desaparece. Durante una de las ausencias de Vichama, Pachacamac mató a la mujer y abandonó su cadáver a los gallinazos y buitres. A su regreso, Vichama le devolvió Ia vida. El Sol representa la posibilidad de Ia tierra de reverdecer con nuevas cosechas, un mito muy vinculado a los ciclos agrarios. Es probable que los naturales creyeran que el sacrificio de Vichama y de la madre tierra eran necesarios para que de sus profundidades surgieran las semillas y los tubérculos.
Por otro lado, el cronista Pedro Pizarro, menciona que diariamente se echaban grandes cantidades de sardinas y anchovetas en la plaza de Pachacámac, para alimentar a los gallinazos y a los cóndores que vivian cerca del templo, Esto sugiere Ia idea de que el cadáver de la madre de Vichama fue entregado a estos animales. Seria, entonces, un rio sustitutivo por el cual los peces tomaban el lugar del cuerpo destrozado. Otro cronista, Miguel de Estete, menciona que el templo de Pachacámac era una buena casa, bien pintada con una sala muy oscura y hedionda con un Ydolo hecho de palo.

Con relación al Dios Pachacámac, destaca también el culto a la zorra (añas) mencionado en varios mitos. Cristóbal de Albornoz señala que los ychma veneraban a una zorra muerta Ilamada Tantanamoc, cuyo cuerpo disecado se encontraba cerca de Ia puerta del templo de Pachacámac. Por su parte, el padre Calancha menciona un ídolo en forma de zorra confeccionado en fino oro, que los españoles encontraron en uno de los templos de Pachacámac.

Hermann Trimborn vincula el zorro a la noche, come oposición al culto solar, y a los animales vinculados a este come el cóndor, el halcon y el puma, animales heliacos. Por otro lado, las luchas entabladas entre Pachacámac y Vichama (lchma?) y el hecho de ser ambos mencionados come hermanos hijos del Sol, sugiere una oposición de los personajes, representando en conjunto Ia eterna lucha entre Ia noche y el dia. Pachacámac, además, poseía un atributo que le relacionaba con el mundo de abajo, ya que el Dios yunga producía movimientos de la tierra, según su voluntad, y su ira o desagrado se manifestaba en las ondas sismicas. La llamaban por ello Pachacuyuchic, aquel que hace temblar Ia tierra.

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2 años del terremoto en el Sur

Creo que el genial Carlin retrató como ningún otro la realidad del sur a 2 años del terremoto que devastó Pisco y Chincha.

terremoto Pisco Chincha

El estado peruano con su tremenda ineficiencia para concretar proyectos de reconstrucción y el peruano sentado, esperando que todo lo haga el gobierno.
Es concebible tanta ineficiencia del Estado teniendo los recursos? y es concebible la pasividad del peruano de esperar sentado. Un ejercicio mental que pudiera sonar antiperuano (todos saben cuanto quiero a mi país y a su gente): imaginen que sacamos a todos los pisqueños y chinchanos afectados y en su lugar colocamos japoneses o alemanes con los mismos recursos y carencias, exactamente con lo mismo que tienen ahora los afectados. Ustedes creen que ellos hubieran seguido esperando que el gobierno le reconstruya sus pueblos?

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Como preparar el Lomo Saltado

No hay duda que una de las cosas que más extrañamos los peruanos cuando estamos fuera es la comida. Y es que nuestra gastronomía, gracias a las múltiples culturas que conjugaron en esta tierra bendita por Dios, es tan rica y variada que cada día gana más adeptos en el mundo.
Uno de los platos más representativos es el Lomo Saltado, plato creado por inmigrantes chinos que usando ingredientes peruanos y que se hizo tan nuestro. Navegando por internet encontré un par de videos de como preparar un delicioso Lomo Saltado y los comparto con ustedes:

Y otra versión:

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El fenómeno Añaños

Familia Añaños
Si bien este artículo fue escrito hace un tiempo, no deja de tener vigencia, ya que la expansión de Ajegroup sigue con fuerza y la historia de la familia Añaños inspira a miles de peruanos emprendedores.

Cómo una familia de Ayacucho, en la sierra peruana, logró transformarse en el más explosivo imperio de refrescos de toda América Latina.

Felipe Aldunate Montes-Lima

Gatorade pudo haber sido la última víctima. Los ejecutivos a cargo de la marca de bebida rehidratante de PepsiCo en Perú se aterrorizaron al ver cómo una pequeña botella, que empezó a repletar de un día para otro almacenes y botillerías de Lima, podía terminar con su rentable negocio. Se trataba de Sporade, una bebida anaranjada de apariencia y sabor demasiado parecida a Gatorade, pero con una gran diferencia: sólo cuesta la mitad. El terror de los ejecutivos era entendible: Gatorade estaba siendo víctima del efecto Añaños.

Sporade es la última incorporación al portafolio de productos de la familia peruana Añaños Jerí a su empresa Kola Real, o Ajegroup, como recientemente la rebautizaron ?A de Añaños, Je de Jerí, Group, de grupo?, ya convertida en corporación internacional.

Afortunadamente para Gatorade, la autoridad de defensa de la libre competencia, Indecopi, exigió la suspensión de la comercialización de Sporade en el
mercado: la botella y la etiqueta se parecían excesivamente a la original. Sin embargo, este respiro no puede tomarse como una victoria definitiva. Al cierre de esta edición, los Añaños preparaban el relanzamiento de Sporade, con nuevo envase y etiqueta, y repetir en esta nueva categoría el impacto que ya han generado en las gaseosas y aguas minerales.

Con productos sustancialmente más baratos que cualquier competidor y llegando con ellos a una enorme masa de consumidores que estaba marginada del mercado, los Añaños no sólo han provocado la furia de las embotelladoras de Coca-Cola y Pepsi en la región.
También han roto muchos de los paradigmas manejados por la industria y que en los últimos años sólo permitían a las embotelladoras alcanzar tasas de crecimientos marginales, gatillando una violenta consolidación para ganar escala y márgenes.

El fenómeno Añaños en la industria peruana se tradujo en dos grandes efectos: el impresionante crecimiento del consumo de gaseosas o refrescos en Perú ?que saltó de los 450 millones de litros consumidos al año en 1997, antes de su ingreso en la capital, a los 1.200 millones en 2003?, y a una caída sistemática del precio promedio del refresco vendido en el mismo período.

Tanto, que un informe de JP Morgan señala que Perú es el país con los precios más bajos de la categoría en América Latina. Analistas que siguen de cerca a la compañía en su expansión internacional afirman que ambos efectos se están repitiendo en Venezuela, Ecuador y México, los mercados donde ya han puesto pie. Y pronto podría repetirse en Costa Rica, donde recién empieza a operar.

Big Cola

¿Qué dimensiones ha alcanzado el fenómeno? Contrarios a su fama de ‘new rich’ que muchos les atribuyen en Lima, los Añaños prefieren mantener el bajo perfil y no hablan de cifras de venta. De hecho, Ángel Añaños, presidente del grupo, ni nadie en la familia quiso responder a las solicitudes de entrevistas realizadas por AméricaEconomía. No obstante, si se hace caso a las estimaciones de participación de mercado en los distintos países, la facturación de Ajegroup puede estar en torno a los US$ 300 millones.
“Pero eso lleva a engaño: la participación de mercado real de los Añaños aparece subestimada por los estudios de mercado que se concentran en las grandes ciudades y los grandes canales”, dice una fuente muy cercana a la empresa, quien afirma que las ventas anuales de la compañía están por sobre los US$ 500 millones, con un crecimiento cercano al 30% anual.

CAMIONERO AMIGO. Su fama ya ha traspasado fronteras.
“Cada vez que un banquero de inversión visita Lima, solicita una reunión con los Añaños para tomar parte en alguna posible venta o proponerles participar en el mercado de capitales”, dice Carlos Heeren, socio consultor de la peruana Apoyo Consultoría. Ellos no están interesados. Prefieren seguir sacando lustre a su exitoso modelo de negocios.

Dentro de este modelo, la clave principal es el sistema de distribución, de una simplicidad que lleva a preguntarse có-mo a nadie se le había ocurrido antes. En las plantas embotelladoras cargan camiones de 30 a 50 toneladas que llevan los productos a algunos de los centros de distribución. Allí, las cajas son transportadas en vehículos de menor capacidad que van directamente a los miles de puntos de venta en donde las bebidas de los Añaños están presentes. La clave está en que tanto los camiones que salen de la planta como los que salen del centro de distribución son de transportistas independientes que venden, distribuyen y cobran en nombre de Ajegroup.

La empresa descubrió que hacerlo así podría generar grandes ahorros en Perú cuando una ley permitió el ingreso de vehículos usados al país. Muchos pequeños empresarios compraron pequeños vehículos de carga, pero no tenían trabajo para aprovecharlos, por lo que sus camiones pasaban la mayor parte del tiempo estacionados. Acordar con ellos la tarea de vender, distribuir y cobrar a cada uno de los puntos de venta implicaba muy poco costo para la compañía. Además le permitía saltarse la barrera de entrada de crear una flota propia para competir: con la tercerización del transporte, transformaron un costo fijo en variable. “Fue una jugada muy astuta: aprovecharon lo que se conoce como mercado original”, dice Miguel Ferré, académico de la Escuela de Dirección de la peruana Universidad de Piura (PAD) y quien ha estado muy cerca del emprendimiento de los Añaños.
“Aprovechar a aquellas personas o empresas que están dispuestas a trabajar por lo que se les pueda pagar, es fundamental para el desarrollo de negocios en mercados emergentes”.

El sistema también genera críticas. “Lo que hacen es sólo adaptarse a la informalidad”, dice Julio Luque, director gerente de la consultora de mercado limeña Métrica. “Las grandes empresas deben cumplir con obligaciones impositivas y laborales, pero el negocio de Kola Real sólo llega a la puerta de la fábrica, sin hacerse cargo de la informalidad que corre por su sistema de distribución”.

Ajegroup ha replicado este modelo en todos los países en que puso el pie. En Valencia, Venezuela, donde entraron sin ningún socio local (como siempre lo hacen), simplemente pusieron un anuncio en el diario:
“Empresa requiere transportistas con vehículos propios”. Al día siguiente, llovían los ofrecimientos de camioneros independientes y pequeñas flotas para trabajar en la nueva planta. “Muchos de estos empresarios han ido creciendo con nosotros”, dice Percy Fonseca, gerente corporativo de mercado de Ajeper, la subsidiaria del grupo en Perú. “Los que inicialmente tenían un camión hoy manejan una pequeña flota”.

El sistema de logística está aceitado con un avanzado sistema informático vía web que permite a los ejecutivos de la empresa conocer online el movimiento y las ventas de cada uno de sus 80 centros de distribución en toda la región.

Otro ítem donde generan fuertes economías es la publicidad. Por mucho tiempo, el equipo publicitario en Perú se resumió a dos personas que se dedicaban a pintar murallas con el logo de Kola Real. Y cuando entró en televisión, los anuncios preparados por free lancers destacaban por su mala calidad y por ocupar horarios poco demandados por los auspiciadores. De hecho, para sus campañas de lanzamiento de sus marcas en Venezuela y México, el grupo gastó entre US$ 100.000 y US$ 200.000, según fuentes cercanas. “Es una humillación para quienes apuestan a millonarias campañas de marketing y publicidad para alcanzar productos masivos”, dice Ferré, de la Universidad de Piura.

GRACIAS A SENDERO. Si la estrategia es popular, ¿acaso entra en sus planes patrocinar algún evento como la Copa América que se realizará en Perú en julio? Ni hablar. “Nuestra estrategia no calza con eso”, dice Fonseca. “Auspiciamos sólo algunos pocos eventos y muy locales”.

A todo esto, sume la idea de los Añaños de vender en envases cada vez más grandes, que reducen el costo y precio de venta por centilitro. Cuando las embotelladoras de Coca-Cola copiaron en varios mercados sus envases de tres litros, Ajegroup lanzó los de 3,5 litros. Todas esas jugadas para reducir costos son clave. “Tienen una pasión sistemática por bajar costos y transferirle el ahorro al consumidor, con el fin de ampliar el mercado”, dice Heeren, de Apoyo.

Para muchos, el secreto del éxito de los Añaños para desarrollar este modelo de negocios está en la exitosa gestión familiar. También hay que agregarle una pizca de suerte, especialmente cuando se originó la empresa, allá por 1988. Entonces la amenaza de Sendero Luminoso a fines de los 80 llevó a los distribuidores de Coca-Cola a abandonar la zona serrana de Perú. Ambos padres y sus seis hijos, quienes hasta entonces trabajaban una chacra, aprovecharon eso para preparar su propia bebida y venderla en la zona.

Hasta aquí, nada muy novedoso, pues la dificultad para distribuir por el territorio peruano ya había motivado el surgimiento de cientos de pequeñas empresas que hacían lo mismo que la familia: mezclar agua con colorantes y saborizantes, embotellarla en envases de cerveza y venderla a los vecinos.

No obstante, hoy los Añaños son un pequeño imperio dentro del negocio de refrescos de América Latina. A pesar de estar en pleno invierno peruano, cuando el consumo de gaseosas está en su nivel más bajo de todo el año, el movimiento de su planta de Lima no se detiene. Montacargas corren de un lado a otro trasladando las cajas con botellas multicolores de los productos Kola Real para cargar los camiones que están a la espera. Máquinas sopladoras que hacen las botellas de plástico, embotelladoras y etiquetadoras producen sin cesar. Y ya se ven los cimientos donde instalarán nuevos hangares para incorporar otras líneas de producción. Así como la de Lima, cada una de

las 10 plantas que ha construido el grupo en la región ha sido planificada para disminuir al máximo la inversión requerida.

Tanto en México como en Venezuela han buscado parques industriales en decadencia para pagar lo menos posible. Lo único que cuidan es que estén cerca de una carretera para sacar sus camiones.

Ahora, ¿quiere ser un ejecutivo de Kola Real? Piénselo dos veces. Aunque algunos creen que como escuela es muy interesante, los sueldos de los gerentes que integran su horizontal organigrama están muy por debajo del promedio de la industria. “Es la pauperización completa del negocio”, dice un analista que solicitó no revelar su nombre. “Bajos sueldos, mala publicidad e informalidad no hacen bien a ningun sector”.

¿AÑAÑOS DO BRASIL? De hecho, su manera de hacer negocios ha sido atacada por las grandes embotelladoras. Los acusaron de estar ligados al narcotráfico y de no usar medidas higiénicas en sus plantas. Cuando entraron en México, la prensa informó sobre las presiones que recibieron miles de pequeños almacenes para no aceptar productos de la empresa. Sin embargo, al final no les quedó otra que seguir el juego que los Añaños impusieron: muchos embotelladores de Coca-Cola bajaron sus precios y agrandaron los envases. Algunos, incluso, pasaron a un sistema de distribución tercerizado.

Para Ajegroup la internacionalización ha sido un éxito. “El 70% de nuestra facturación viene de fuera de Perú”, dice el mexicano Guillermo Carpena, recién nombrado gerente general de su operación peruana. En Venezuela ya tienen cerca del 17% del mercado. Y ahora apuestan sus fichas a México, país donde los hermanos Carlos y Ángel Añaños pasan la mayor parte del tiempo. La megaplanta instalada en las cercanías de Puebla trabaja al máximo de su capacidad y están finalizando los planes para construir una segunda.

Los Añaños obtuvieron el capital para estas expansiones del crédito con los proveedores y de su propia caja. Cuando quieren entrar a un mercado, analizan tres factores: el precio relativo de las bebidas, el clima y la factibilidad de construir una planta con disponibilidad de agua y a bajo costo. “Le han quitado toda la sofisticación a la investigación de mercados, pero les dio buenos resultados”, dice una analista de la industria.
Aunque en la compañía reconocen que es tiempo de frenar un poco el paso y consolidar las operaciones existentes, no dejan de pensar en la expansión.

“Estamos estudiando Brasil y Chile”, dice Carpena. “Si ya entramos en México, ¿por qué no Brasil?”.

La posibilidad de abrir más frentes se suma a la creación de nuevas categorías, como Sporade, que hizo de Perú el laboratorio para preparar lanzamientos regionales. Al grupo además le resta la tarea de explotar otros canales de venta, como los supermercados, donde su presencia con marcas propias o maquilando para las cadenas es aún oncipiente.

Tras hacerse visibles, los Añaños ahora tienen el camino sembrado de desafíos. Cuentan con una fórmula de éxito probada para enfrentarlos: capacidad para reducir costos hasta su mínima expresión y ofrecer precios muy por debajo del promedio del mercado.
¿Alcanzará para dar el próximo paso? Sólo el tiempo tiene la respuesta. La travesía iniciada en la sierra peruana tiene todavía un largo trecho por recorrer en América Latina.

Nota: Ahora los Añaños cambiaron su marca Kola Real por Big Cola, y cuentan con una planta de gaseosas en Tailandia.

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Los mitos de origen de los incas: Las leyendas de Manco Cápac y Mama Ocllo y los Hermanos Ayar

El origen de los Incas sigue siendo uno de los más grandes misterios, lo poco que sabemos está basado en 2 leyendas las cuales llegaron oralmente a los oidos de los cronistas: las leyendas de Manco Capac y Mama Ocllo y la de los Hermanos Ayar
Las diversas informaciones proporcionadas por los cronistas de los siglos XVI y XVII permiten tener una idea de la forma como los incas explicaban los orígenes del Tahuantinsuyu. Los relatos recopilados por dichos autores remiten a un conjunto de antepasados, masculino y femeninos; entre los cuales destaca la figura de Manco Capac. Todos estos relatos dicen que dichos personajes originalmente habitaron en lugares alejados del valle del Cusco, lo que indica que se trataba de un grupo de conquistadores advenedizos. La llegada al Cusco de los grupos capitaneados par Manco Capac, en este sentido, es presentada como el fin de una larga peregrinación y de luchas interétnicas que tuvieron como propósito encontrar tierras propicias para la agricultura y Ia edificación de ciudades.
Existen varias versiones recogidas por los cronistas sobre el episodio original del pueblo inca. Seguramente la mas difundida es aquella compuesta por Gracilazo de la Vega, quien escribió acerca del mito de Manco Capac y Mama Ocllo. El cronista mestizo cuenta que tras emerger de las aguas del ago Titicaca, la pareja mítica se dirigió hacia el norte con el objetivo de encontrar el valle donde fundarían un gran estado. Esta fue la promesa que les había hecho su padre mítico, el dios Sol.
En su larga caminata, la pareja de hermanos arribó al pueblo de Pacarec Tampu o Pacarictambo- la posada del amanecer — donde pasaron una noche en el interior cueva. Al dia siguiente, Manco Cápac ordeno a sus seguidores poblar este lugar, por haberles servido como refugio. No obstante su largo peregrinaje no habría de terminar alli, siguiendo, siempre en dirección norte, continuaron con la caminata y Ilegaron al cerro Huanacari, que se yergue sobre el valle del Cusco, cerca de donde se hallaba asentada entonces la primitiva aldea de Acamama. En este lugar, la vara mágica que portaba Manco Capac, al ser lanzado con dirección al valle, se hundió en el terreno, indicando con ello el Sol, había reservado para la pareja mítica. Asentados en el valle, los hermanos fueron reverenciados coma hijos del Sol y llamaron inmediatamente la atención por sus conocimientos y habilidades. Los naturales del lugar los acogieron como sus gobernantes y aceptaron fundar con ellos un nuevo estado. Una vez realizado este acto fundacional Manco Cápac y Mama Ocllo instituyeron el orden, las ciencias y las artes, convirtiéndose en los héroes civilizadores de la región. Se dice que Manco Cápac reunió a todos los hombres y les enseño las artes de la guerra y la construcción de cana de riego y terrazas de cultivo. Mama Ocllo por su parte, convocó a las mujeres y las instruyo en el ate del tejido y Ia agricultura.
Esta versión posee elementos que nos hacen pensar que Gracilazo de la Vega, en realidad, habría transformado una tradición indígena con elementos especialmente dirigidos para llamar la atención de sus lectores europeos. En la versión garcilasiana, los héroes fundadores cusqueños son presentados como los grandes civilizadotes del mundo andino, responsables de haber sacado de la barbarie a los pueblos que antecedieron a la fundación del Cusco, Garacilaso – descendiente de los incas por vía materna – proyecto una imagen idealizada del Tahuantinsuyu, presentándolo como una sociedad política y económicamente bien organizada, donde no se conocían el hambre ni la escasez; mas bien, se vivía en función de la explotación racional de los recursos de una justa distribución de la riqueza.
Se sabe perfectamente ahora, gracias a las recientes investigaciones realizadas acerca del mundo andino, que la cultura en esta región es milenaria y que no existió el estado de barbarie que Gracilazo atribuye a la época preincaica. Igualmente, se sabe que el estado inca, habiendo alcanzado un alto nivel de desarrollo afronto serios problemas sociales durante el tiempo en que estuvo vigente debido a las pugnas internas por el poder y a las dificultades propias de todo pueblo conquistador.

Manco Capac: El primer Inca
LOS OCHO HERMANOS AYAR

Existe también otra version del relato fundacional que es menos grandilocuente, pero al mismo tiempo, más andina. Se trata del mito de los hermanos Ayar, recogido por varios cronistas, entre los que podemos citar a Juan de Betanzos, Pedro Cieza de Leon, Felipe Guaman Poma, Juan Santa Cruz Pachacuti y Pedro Sarmiento de Gamboa.
La historia de los hermanos Ayar se inicia a seis leguas del Cusco, en el cerro Tambotoco ubicado cerca del antiguo pueblo de Pacarictambo, cuyo nombre quechua significa posada de Ia producción o posada del amanecer según diferentes interpretaciones. El cerro poseía tres cuevas o ventanas conocidas Maras Toco, Sutic Toco y Cápac Toco, de las cuales, según Ia tradición oral, aparecieron en forma espontánea los grupos étnicos Maras, Tampus y Ayar respectivamente. Los hermanos Ayar llevaban los siguientes nombres Ayar Uchu, Ayar Manco, Ayar Cachi y Ayar Auca. La onomástica de los tres primeros se encuentra claramente relacionada con los alimentos sumidos cotidianamente por los incas y parece evocar un viejo culto a Ia tierra y sus frutos.
Ayar, según el diccionario de Gonzales Holguin, significa quinua silvestre; probablemente se trate de la cañihua (Chenopodium pallidicaule aellen), cuya forma silvestre es conocida en Ia region del lago Titicaca come ayara o quitacañihua. Uchu corresponde al aji (Capsicum annuum); Manco a un antiguo cereal caído en desuso (Bromas mango) y Cachi a la sal, condimento de uso muy difundido en los Andes. El cuarto hermano, Ayar Auca, deriva su nombre de Ia actividad guerrera (auca, guerrero).
Estos cuatro varones del grupo de los Ayar, salieron de Cápac Toco acompañados de sus hermanas Mama Ocllo, Mama Raua cura o Cura y Mama Huaco, quien tendría una participación destacada durante la conquista del Cusco. Los ocho hermanos, junto a sus ayIlus, iniciaron Ia búsqueda del lugar apropiado donde establecerse, recorriendo de sur a norte punas y quebradas en el territorio que actualmente pertenece a la provincia cusqueña de Paruro. Si bien el relate de los Ayar presenta un grupo que deambula sin un lugar fijo de residencia, los personajes centrales nunca dejaron de realizar practicas agrícolas. Cuando los hermanos llegan a una localidad, se quedaban en ella cultivando por algunos años; una vez conseguidas sus cosechas, retomaban la marcha. El primer paradero fue el paraje de Guaynacancha, a cuatro leguas del Cusco. Alli, Mama Ocllo quedo encinta por obra De Ayar Manco.
Tras permanecer algún tiempo sembrando, pasaron a la localidad de Tamboquiro, donde nació el príncipe Sinchi Roca. El siguiente destino fue Pallata, donde residieron por varios años hasta que se trasladaron a Haysquisrro; en este último lugar se tramo una conspiración contra Ayar Cachi.
El temor que Cachi despertaba en sus hermanos – sus poderes mágicos le permitían derribar cerros y formar quebradas con un solo tiro de su onda- motivó que estos decidieran deshacerse rápidamente de él con engaños lo convencieron de que regresara a Tambotoco para recoger el napa (insignia del señorío), unos vasos de oro Ilamados topacusi y ciertas semillas que habían olvidado en Ia cueva Cápac Toco. Una vez que Ayar Cachi penetró en Ia cueva, un enviado de sus hermanos llamado Tambochacay cerró Ia entrada con bloques de piedra, quedando el mítico hondero atrapado para Siempre.
Los conspiradores continuaron Ia travesia por las serranias cordiileranas. Al Ilegar a Quirirmanta, al pie de un cerro, los Ayar celebraron un consejo, en el que decidieron que Ayar Manco, en cuanto se casara con Mama Ocllo, se convertiria en el jefe, y quo Ayar Uchu permanecería en ese Sitio transformado en una huaca principal Ilamada Huanacauri.
En el sistema do creencias andino Ia petrificación no era entendida como una desaparición o muerte; era una forma de sacralizar a un personaje. Al asumir una naturaleza lítica, Ayar Uchu se convertía en un ser sagrado un consejero quo permitía Ia comunicación entre el mundo celestial y el terrenal.
El viaje continuó hasta quo arribaron a Matagua, donde realizaron por primera vez la ceremonia del Huarachicuy —iniciación de los jóvenes nobles a la vida adulta , horadando las orejas del príncipe Sinchi Roca. Antes de abandonar el pueblo, la fortisima y diestra Mama Huaco, quien se constituía en uno de los principales caudillos del grupo, decidió probar suerte lanzando hacia el norte dos varas de oro; ellas indicarian si el terreno era propicio para asentarse. La primera de las varas cayó “a dos tiros de arcabuz —al decir de los cronistas— en Colcabamba, pero no logró penetrar en el suelo debido a su dureza; la segunda tuvo más suerte: tras caer en un terreno conocido como Guaynapata se hundió suavomente. Cabe señalar que aunque existen otras variantes del mito en las que se atribuye a Ayar Manco el lanzamiento del bastón fundacional, todas coinciden en señalar a Guaynapata como el lugar elegido para fundar el asentamiento de Ia capital inca.
Después de algunos intentos fallidos para Ilegar al paraje señalado por la vara todos ellos repelidos por Ia resistencia de los naturales, Ayar Manco ordenó a AyarAuca. el guerrero, que se adelantase y lo poblase en nombre de sus ayllus. Cumpliendo Ia orden de su hermano Manco, Ayar Auca voló hacia Guaynapata. En este lugar, al pisar un terreno cercano al que posteriormente ocuparía el Coricancha, el guerrero quedo convertido en piedra. Aquí nuevamente se hacen presentes elementos andinos en el relato: según creencias bastante difundidas en los andes, las huancas o piedras sagradas eran mojones que indicaban la toma de posesión de un lugar. Se entiende entonces que, al quedar petrificado, Ayar Auca representaba la ocupación efectiva del sitio elegido.
Finalmente tras algunos enfrentamientos con las poblaciones locales, Ayar Manco tomo posesión definitiva del lugar junto a los ayllus de sus hermanos. En ese momento cambió su nombre por el de Manco Capac.

Mama Ocllo

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