Archive for mayo, 2009

El Cápac Ñan

Capac Ñan - El Gran Camino Inca
Hace pocos días salió el libro Cápac Ñan (El Gran Camino Inca) de Borja Cardelús y Timoteo Guijarro, cineasta y sociólogo españoles. El libro es un compendio del recorrido del Camino Inca entre Quito y La Paz.
Así como la Cordillera Andina es la columna vertebral de América del Sur, el Capac Ñan lo fue del Imperio de los Incas. Si bien su tramo principal que enlazaba Quito – Cusco – La Paz recorre 3mil kilómetros, todo el sistema de caminos incas cubre una red de 30 mil kilómetros. El Camino Inca no es sólo la ruta que une Machu Picchu con el valle sagrado, es un verdadero prodigio de la ingienería que que incluía tramos empedrados, apeldañados, puentes colgantes, tambos, etc que servían para el transporte de personas y mercancía por todo el imperio.
El Cápac Ñan fue pensado para ser recorrido a pie, y aunque hoy algunos de sus tramos son modernas carreteras muchos tramos fueron olvidados por la modernidad, todavía hay mucho que se encuentra en su estado original, esperando ser rescatado y pusto en valor.
Los autores hacen notar el empuje turñistico que dio el Estado español al Camino de Santiago como ejemplo del potencial que puede tener el Camino Inca acá en el Perú como imán de turistas y motor económico de las comunidades que cruza. El Cápac Ñan espera a los que quieren vivir una aventura nueva, recorriendo los caminos que hace siglos transitó la más grande civilización de sudamerica.

Mapa Capac Ñan

Anuncios

Comments (3)

Poder bélico comparativo Perú – Chile

No es que seamos belicistas, pero las últimas adquisiciones militares por parte de Chile y el diferendo marítimo que se está viendo en La Haya han puesto el tema en el tapete. Acá detallamos las principales armas de las Fuerzas Armadas de Perú y Chile

Fuerza Aérea Chilena
44 Cazas bombarderos F16
10 Helicópteros de Asalto UH-60 Black Hawk
2 Boeging 707 Condor , Avión de Alerta Temprana, Inteligencia Electronica
1 Avión tanquero KC-135 Stratotanker
2 Aviones tanqueros KC-707

Fuerza Aérea Peruana
19 Cazas Bombarderos Mig-29 (sólo funcionan 6). En lucha cerrada son superiores a los F16, pero 6 son insuficientes
20 Su-22 sólo sirve de apoyo terrestre
12 Mirage 2000 (Obsoletos y ninguno operativo)
18 Su-25 sólo sirve de apoyo terrestre
2 Aviones tanqueros KC-707

Armada Chilena
3 Fragatas Duke Tipo 23
2 Fragatas K. Doorman
2 Fragatas J.V. Heemskerck
1 Fragata Boxer Tipo 22-2
2 Submarinos Scorpene
2 Submarinos Tipo 209-1400L
1 Buque madre de Submarinos

Armada Peruana
1 Crucero (ex HN LMS De Ruyter) practicamente de adorno, obsolteo y muy vulnerable
4 Fragatas Carvajal
4 Fragatas Lupo (Lo mejor que tenemos)
6 Corbetas muy vulnerables
6 Submarinos (quizá una de nuestras mayores fortalezas)

Ejército Chileno
202 Leopard IV Mejorado (Disparo en Movimiento a blancos a 900m, 3 tiros por minuto)
140 Leopard 2A4CHL MBT

Ejército Peruano
350 Unidades T-55 (No dispara en movimiento, el blanco tiene que estar a 200 m, 1.5 minutos entre disparos)
110 AMX-13
250 Protatropas M-113
130 Transportes blindados UR416

Solamente en el mar tenemos posibilidades de combatir simétricamente con los chilenos, por aire imposible y por tierra tendríamos que optar por una guerra asimétrica y aprender de lo que hizo Hezbollah contra el ejército Israelí, dónde destruyeron cerca de 40 tanques Merkava, los mejores del mundo. En vez de comprarnos tanques apostar por comprar armas antitanques (La infalibre RPG-29, doble carga en Tandem, la primera carga vence el blindaje reactivo y la segunda penetra en el tanque) y unidades de rápida movilidad para las tropas (tipo boogies).
En el caso aéreo, es indipensable comprar algunos aviones más (Los Mig 29 y Sukhoi Su-27 son las mejores opciones) y sobretodo desplegar sistemas antiaéreos en el Sur y en puntos estratégicos como los rusos Tor-M1 ó Pechora-2M. Iran tiene 29 de estos sistemas, y es quizá la principal razón por la que Bush nunca se animó a atacarlos.

Recientemente el Ministro de Defensa del Perú anunció la compra de Tanques chino MBT-2000. Lea nuestro artículo

Comments (295)

La gripe porcina AH1N1 y el friaje en Puno

Me parece una tremenda estupidez que se destinen tantos recursos públicos y privados en campañas contra la Gripe Porcina AH1N1 cuando lo que se debería hacer es destinar esos recursos ayudar a compatriotas que se están muriendo por el frio en las alturas de Puno. Es inaceptable que hayan muerto 133 niños en lo que va del año de frio. Eso es una vergúenza para todos como peruanos.
No digo que se deba bajar la guardia con lo de la Griper Porcina, pero veamos las cifras: desde que se inció la pandemia sólo han muerto 86 personas de más de 10 mil infectados, esta gripe incluso es menos peligrosa que la gripe común (influenza) que mata por neumonía a 40 mil personas al año.
Van 133 niños muertos, no esperemos que mueran más para que las autoridades actúen.

Comments (1)

130 años del Combate de Iquique

Combate de Iquique
Hoy se conmemoran 130 años del Combate de Iquique ocurrido un 21 de Mayo de 1879. Una de las primeras acciones de la escuadra chilena durante la guerra fue bloquear el puerto de Iquique. Los barcos chilenos ya habían anteriormente incendiado Pisagua y bombardeado Mollendo para luego proceder con el bloqueo de Iquique a cargo de la corveta Esmeralda y la goleta Covadonga. El resto de barcos chilenos al mando del almirante Juan Williams Rebolledo se dirigían al Callao a sorprender a la escuadra peruana, pero esta se había dirigido hacia el sur llevando al presidente Prado (y se cruzaron sin verse). Luego de dejar al presidente en Arica, el Huascar y la Independencia se dirigieron a Iquique enterados del bloqueo. El Huascar bajo el mando de Miguel Grau se hizo cargo de la Esmeralda y la Independencia de la Covadonga, que emprendió rápida retirada rumbo al sur. El combate era desigual, 2 barcos chilenos de madera contra 2 barcos de acero peruanos
La Esmeralda capitaneada por Arturo Pratt, pudo rendirse pero decidió enfrentarse al Huascar. El Huascar estuvo disparando sus cañones si causar gran daño al buque chileno, por lo que decidió usar su espolón. Al primer impacto, Pratt, el sargento Aldea y un marinero saltaron al abordaje del Huascar, pereciendo por su atrevimiento. En el segundo espolonazo, saltaron el teniente Ignacio Serrano y un grupo de marineros, quienes también fueron eliminados. Al tercer espolonazo, la Esmeralda se hundió. Luego de este combate Garu cambió a parte de su tripilación y mando a hacer cambios y arreglos en el monitor para mejorar la puntería en combate.
Mientras tanto la Covadonga (dirigida por un inglés) llegaba a Punta Gruesa y debido a su poco calado pasaba sobre las rocas submarinas sin problemas. La artillería de la Independencia servía de poco debido a la poca o nula experiencia de su tripulación. 2 veces intentó aproximarse para espolonear a la Covadonga pero la baja profundidad evitó que se acercara mucho. Al tercer intento, la Independencia chocó con una roca que no se encontraba en las cartas. La independencia se llenó rápidamente de agua, y los calderos se apagaron. La Covadonga regresó para ametrallar a los naúfragos, quienes respondieron como pudieron, incluso con rifles y revólveres.
El Huascar había desperdiciado mucho tiempo salvando a los naúfragos de la Esmeralda e incluso llevándolos a tierra, y cuando fue al encuentro de la Independencia, aún quedaban 20 sobrevivientes, y la Covadonga, que había seguido ametrallando a los que nadaban en el agua, huyó. More, ordenó preder fuego al buque antes de abandonarlo.
El combate de Iquique quizá sea uno de los puntos más decisivos en nuestra derrota. Se perdió a nuestro mejor barco, debido a la tripulación novata, y a un gesto de Grau, que si bien lo ennoblece como humano, lo desprestigia como militar: La patria está ante todo y su deber era perseguir a la Covadonga junto con la Independencia ya hundida la Esmeralda, no dedicarse a salvar chilenos.
En una carta de 1880 de Manuel Prado, dijo que las órdenes habían sido hundir a la Esmeralda, la Covadonga al Matías Cousiño en Iquique y luego ir a Antofagasta e interceptar los 4 o 5 transportes chilenos llenos de tropas que estaban llegando.

Comments (4)

El Perú es el segundo país con economía más competitiva de Latinoamérica.

El International Institute for Management Development (IMD) de Suiza, publicó su Indice anual de Competitividad 2009, El Perú se encuentra en cuarto lugar en el continente detrás de EE.UU., Canadá y Chile.
Chile se encuentra en el puesto 25 del ranking, mientras Perú se encuentra en el puesto 37 (cayendo 2 puestos con respecto al año pasado) , aún así mantenemos una ventaja sobre España (39) , Brasil (40) y México (46).
Este ranking está basado en 4 factores: Performance económica , Eficiencia de Gobierno, Eficiencia de Negocio e Infraestructura. Es en este último factor (Que incluye los recursos básicos, tecnológicos, científicos y humanos al servicio de los negocios) dónde el Perú ha ascendido 3 posiciones.
El IMD también lanzó un Stress Test de Competitividad, es decir, un ranking de como la competitividad de las economías están preparadas para afrontar la crisis. En ese ranking estamos en puesto 31, superados en América por Chile (15), Brasil (22) y USA (28)

Dejar un comentario

Perú: La autoestima e identidad nacional

Perú: identidad y autoestima nacionalEn los últimos años ha sucedido un fenómeno de transformación social del que seguramente se hablará en un futuro: Luego de más de 180 años como República estamos viviendo un proceso de crear una verdadera identidad como nación y la formación y valorización de la autoestima nacional.
Para nadie era un secreto que como nación teníamos baja autoestima. Y es que nuestros inicios fueron traumáticos: El Perú como lo conocemos nació de una invasion española y de la derrota de un imperio. Los españoles vinieron a saquear (no encuentro otra palabra que describa mejor lo que sucedió) , convirteron al Perú en simplemente una mina de oro y plata para alimentar a la metrópoli y fnanciar sus guerras, los españoles no vinieron a construir una nación como si lo hicieron los inmigrantes que llegaron a Norteamérica (que llegaron huyendo de la pobreza y de persecuciones religiosas). La independencia no fue una gesta nacional, fue una gesta de la elite criolla que se logró con ayuda de un argentino y luego de un venezolano que no cambiaron las estructuras socio económicas coloniales. Y luego ya como república, la que quizá es nuestra mayor herida, una guerra y derrota ante Chile que nos sigue doliento.
La herencia de la sociedad colonial (con los españoles o criollos en la clase alta, mestizos en la media e indios y negros en las clases bajas) que se mantuvo luego de la república impidió que nos integráramos como nación. No hubo ningún suceso que nos aglutinara, que hiciera que esas barreras económicas-sociales-raciales desaparescan. Basadre alguna vez habló de momentos en que pudimos consolidarnos como nación y se desaprovecharon, como en la época de bonanza del guano o luego de la derrota ante Chile. Pero esto no sucedió.
En cambio en estos últimos años, puedo observar un fenómeno curioso y que me llena de orgullo. Los peruanos estamos formando una identidad y generando autoestima que nunca tuvimos en base a motivos que son de orgullo: Nos enorgullece nuestra gastronomía cada vez más reconocida; nos enorgullece nuestro maravilloso Machu Picchu; nos enorgullece el éxito de compatriotas como Kina Malpartida, Juan Diego Flores, Sofía Mulanovich, Claudia Llosa o Gastón Acurio; nos enorgullece el ser peruanos.
Hoy se están rompiendo esas barreras socio-económica-raciales. Los Oviedo o los Añaños, 2 de las familas más ricas del Perú son cholos (incluso esta palabra está dejando de ser tomada peyorativamente) , ser mestizo o indígena ya no está asociado a un estrato económico. Y para mayor orgullo son personas que hicieron su fortuna desde muy abajo, dando un ejemplo y haciendo que mucha gente comprenda que el esfuerzo es la única fórmula para salir adelante.
La economía también es importante para elevar la autoestima. Y es que gracias al crecimiento economico sostenido hoy se está formando una clase media fuerte y progresista. Muchas personas hoy pueden darse lujos que hace 10 o 20 años no eran posibles y eso ayuda a crear un mejor ambiente coletivo. Es verdad que aún falta mucho por hacer en el ámbito económico pero es innegable la mejoría y que la clase media está tomando un protagonismo económico que no lo tenía hace mucho. Es precisamente la clase media la que mueve al país, la que crea la identidad.
Estoy seguro que pasarán varios años para que verdaderamente podamos considerarnos una verdadera nación, respetando siempre nuestra pluricultura e identidades. Pero el camino ya está marcado.

Comments (10)

Entrevista a Gastón Acurio: Evangelizador de la cocina (El Mercurio 16/05/09)

Entrevista publicada en el Mercurio de Chile

Entrevista publicada en el Mercurio de Chile

Entrevista a Gastón Acurio. Pasamos un día con el más exitoso chef latinoamericano. Lo acompañamos por Lima en un recorrido por cinco de los 14 restaurantes que tiene en la ciudad. Entre uno y otro, habló de su familia, criticó a la elite de su país, respondió a quienes lo candidatean como presidenciable y opinó de las tensas relaciones con Chile, donde pronto abrirá su tercer local. Este es el cocinero afuera de su cocina.

POR SABINE DRYSDALE, DESDE LIMA

Un todoterreno Ford negro se detiene frente a la entrada del mercado de Surquillo, en Lima. Gastón Acurio se baja por la puerta trasera, de jeans y polera negra. Tiene el pelo mojado; sus ojos algo hinchados acentúan sus rasgos de cusqueño.

Camina. Un hombre negro, que bordea los dos metros, se ubica detrás de él. Tres pasos detrás.

Entra y un foco ilumina su rostro; un canal de televisión. Lo rodea un grupo de estudiantes de cocina. Un extranjero lo saluda y le pasa su tarjeta. “Gastón, Gastón, Gastón”, se oye en todas las direcciones. Recién levantado, se esfuerza por ser simpático.

De pronto se pierde entre los colores vivos de las frutas de la selva, de las papas, de los ajíes. El olor está mezclado: verduras, pollos muertos, sangre, pescado. Pregunta por las novedades. Compra un puñado de ajíes jalapeños; los va a probar, más tarde, en una leche de tigre. Pide un trozo de queso fresco.

–Muchas gracias, ¿cuánto es? –dice, metiéndose la mano al bolsillo.

–Dos soles.

–¿Dos soles no más? Ustedes mismos baratean sus productos. Yo no entiendo.

El hombre negro de dos metros le abre la puerta trasera del auto y parte.

Gastón Acurio saca un jalapeño de la bolsa y le da un mordisco.

–El ají me despierta -dice.

gastón a secas

Gastón Acurio ha perdido su apellido. Gastón, a secas, le llaman su chofer, los mozos, los clientes, los que hablan de él sin conocerlo. Tras abrir 14 restaurantes en Perú, exportarlos al mundo y convertirse en el evangelizador del sabor peruano, su nombre de pila pasó a ser una marca. Una insignia.

Hasta hace unos años el famoso no era él, sino que su padre, Gastón Acurio Velarde, ex senador, ex primer ministro, casi candidato presidencial. Un padre que lo mandó a estudiar Leyes a España para que fuera político como él. Que pensó que todo se había ido al tacho cuando se enteró de que su hijo no leía códigos sino que revolvía ollas en el Cordon Bleu de París cuando cocinar era sólo una afición. Cuando en su casa a nadie le importaba la cocina.

Desilusión.

Acurio recuerda el día en que todo eso cambió.

–Estaba en la cola de un banco, y a él, acostumbrado a que lo reconozcan en la calle, le dicen: “Usted es el papá de Gastón Acurio”. Ahí se acabó su mundo.

Dos años antes había abierto junto a su señora, la alemana Astrid Gutsche, su primer restaurante en Lima, Astrid y Gastón con 45 mil dólares prestados –a pérdida– por amigos y parientes, cuando no tenían un centavo en el bolsillo, ella estaba embarazada y sus padres no se convencían de su pasión por la cocina.

–Pagamos la deuda a los tres meses -dice sonriendo.

Su padre le había exigido volver a trabajar en Perú. Acurio lo entendió como un deber.

–Yo he nacido en cuna de oro, he tenido todo para triunfar en la vida, en un país donde muy pocas personas tienen esa suerte. Como ser humano me corresponde devolver en mi propia tierra. La otra opción sería que no me importe lo que sucede fuera de mi restaurante, que lo único que me importe sea el restaurante para enriquecerme personalmente.

El Ford se detiene en la entrada de Astrid y Gastón, una casa colonial en el distrito de Miraflores. Son las once de la mañana. Aún están puestos los manteles sucios de la noche anterior.

Llama a Eduardo, el chef encargado. El tema de la reunión: la crisis.

–¿Revisamos las cositas? Siéntate, Eduardito. Ayer tuvimos una reunión de directorio, vimos los números y los resultados del control y no me falles en eso. En tiempos de crisis hay que cuidar el granito de arroz, sin renunciar a nada –dice.

Gastón le pasa los jalapeños y le pide que haga una leche de tigre cremosa de picor medio. Que se la mande a su taller donde por la tarde inventará nuevos platos para el restaurante de comida regional Chicha que abrirá en Arequipa.

EL FRACASO

El imperio del cocinero Acurio está formado por los restaurantes Astrid y Gastón, La Mar, La Pepa, Panchita, Tanta, Pascuale y Chicha, repartidos en 14 sucursales en Perú y otras 14 en América Latina, España y EE.UU, con planes de abrirse mercado en Inglaterra. El año pasado facturaron US$ 75 millones de dólares; atienden a 5 mil personas al día. Y no termina ahí: su última aventura es una cadena de hoteles boutique llamada Nativa.

–¿Le da miedo el fracaso, que algún proyecto no funcione?

–Que tenga miedo a quebrar y diga acá no puedo ir porque puedo arriesgar mi patrimonio, no es lo que la gente espera de mí. Yo tomo mucho riesgo. Hago un restaurante en el lugar más caro de San Francisco, invierto 7 millones de dólares para una cebichería peruana que nadie conoce en una ciudad tan dada a otras costumbres gastronómicas. Es un riesgo altísimo que incluso puede hacerme quebrar. Pero eso es irrelevante para mí porque mi trabajo es otro, es llevar la gastronomía peruana al mundo, poner una bandera de liderazgo en países acostumbrados a mandarnos el mensaje de que ellos son los únicos capaces de esto y no nosotros, ¿me entiendes?

–¿Los peruanos tienen una baja autoestima?

–Antes; ya no, gracias a la cocina.

–¿Alguna vez usted caminó con la cabeza gacha?

–Sí, porque nos enseñaron a ser ciudadanos predestinados a ser tercermundistas. Ciudadanos de segunda categoría exportadores de materias primas, importadores de productos terminados, lo importado es bello, lo nacional es feo, entonces la cocina emerge como una reacción a eso y contagia a todo el país con ese sentimiento y hoy el peruano se siente orgulloso de serlo.

–Veo que, como quería su padre, usted se transformó en un político.

–Sin duda, sí. Política gastronómica. No tenemos miedo en decirlo: los cocineros del Perú somos un movimiento que lo único que busca es hacer de la gastronomía un instrumento de desarrollo económico y social. Ser exportadores de tendencias de consumo.

–Pero la política real.

–Me proponen a cada rato que sea candidato a la Presidencia y siempre digo que la gente está loca. Ahora más que nunca, en los programas políticos me mencionan como el outsider. Están locos, porque se imaginan que porque yo tengo un respaldo popular muy alto… con qué descaro voy a hacer uso de ese respaldo para alimentar mi vanidad y querer ser Presidente si no estoy preparado. Es absurdo. Eso no va a ocurrir jamás.

–¿Qué sector político lo identifica?

Pienso que en el Perú es obligación moral ser de izquierda.

–¿Por qué?

–Porque es un país con mucha pobreza y todas las políticas tienen que estar en función de esas personas que son la mayoría. Una izquierda no entendida como el control de la actividad productiva por parte del Estado, no una izquierda que le quita al rico para darle al pobre, sino que como una serie de acciones del Estado para darles herramientas a los no favorecidos para que puedan ser creadores de riquezas.

CHILE-PERÚ

A la hora de almuerzo, como en una fiesta, en la cebichería La Mar, no cabe un alfiler. Los mozos corren. La música se mezcla con las voces. Varios esperan tomando un pisco sour parados en la entrada.

Acurio entra sonriente. Voltean a verlo. Bromea con la televisión sueca que justo hace una nota del restaurante. Lo saludan unas chilenas. Les dice que tengan cuidado con el pisco sour. Una mujer le manda un beso de parte de alguien que se supone él conoce en Caracas. Se pone rojo.

–Esto es lo que te decía, el compromiso, así quisiera retroceder ya no puedo, ya me fregué. Es defraudar a mucha gente

–¿Siempre ha tenido esta paciencia?

–No. Cuando abrimos el restaurante con Astrid, era un histérico.

Dice que hace diez años maduró, que logró apaciguar su escasa tolerancia a la frustración.

–Con Astrid nos conocimos estudiando cocina en Francia, y bueno, construimos este mundo que ningún sicólogo te recomendaría: que los dos hagan lo mismo, porque no es lo más sano para una pareja. Nuestra manera de llevar pacíficamente la relación, siendo los dos cocineros con ideas diferentes, fue dividirnos el terreno. Ella en lo dulce y yo en lo salado. Afortunadamente, porque yo no tengo la personalidad del pastelero.

–¿Cuál es la personalidad del pastelero?

–El pastelero es un arquitecto. Empiezas un día una torta y si te sale mal tienes que empezar al día siguiente porque es un proceso muy metódico, estructurado y de mucha precisión. En mi cocina todo es espontaneidad, vibraciones en el momento.

–Astrid es alemana. ¿Cómo funciona esa mezcla?

–Funciona, aparentemente, funciona. Todavía nos cuesta escuchar críticas del uno hacia el otro. O sea, las críticas, cuando vienen del cliente son bendición, son oportunidad, un regalo, pero cuando vienen de tu esposa, son dardos –dice, sonriendo–. Ya con el tiempo ni siquiera hace falta hablar para saber que es una crítica, un gesto es suficiente, un silencio.

–¿Cómo lo resuelven?

–Aprendes a tragarlo con serenidad, pero al comienzo podía ser el inicio de una batalla campal.

Al fondo de la barra de La Mar tiene un puesto reservado. Ofrece su cóctel favorito, el chilcano: pisco, ginger ale y limón.

–Puedes tomar 4 o 5 y no te emborrachas, no te empalagas.

Él prefiere un agua con gas.

Saluda a Victoriano, su mano derecha que comienza a presentarle los platos nuevos que han inventado para que los apruebe. O rechace.

Sobre la barra aparece un cebiche hecho con un pescado llamado charela.

Acurio se pone serio. Lo prueba, mastica.

–No, este no va. De sabor está bueno, pero la textura no. No va. No va.

Victoriano inmediatamente lo retira.

Le traen dos empanadas recién fritas, una de ají de gallina y la otra de mariscos. Les da un mordisco. Sólo uno.

–Están buenas, estas van.

Luego un tiradito con leche de tigre en base al ají charapita del Amazonas. Se mete un trozo a la boca.

–Está buenísima la leche. Este va.

–Su primer restaurante fuera de Perú y que marcó su internacionalización, fue en Santiago, una sucursal de Astrid y Gastón. Luego abrió La Mar y se apronta a abrir Tanta en el Parque Arauco. ¿Qué piensa de los chilenos?

–Yo vivo en un mundo de permanente peligro en ese punto que me has tocado. Ando muy confundido en el sentido de cómo puede haber esta doble cara de una relación entre dos países, que por un lado se acusan mutuamente de una serie de cosas y, por otro, dan demostraciones de amar lo que hace el otro. Me explico: el mejor restaurante de Chile, que acaba ser premiado, es de cocina peruana (Astrid y Gastón), ese es un aprecio hacia la cultura del Perú. Y, por otro lado, aquí las tiendas más exitosas, donde los peruanos acuden a comprar masivamente, son chilenas. Eso me confunde. Hay una herida abierta, el tema limítrofe, la guerra, hay gente que utiliza eso para exacerbar y ganar puntos políticos maquiavélicamente. Creo que hay mucha manipulación de personas que tienen intereses en que esta rivalidad, esta herida, continúe abierta.

LA CLASE DOMINANTE

Se sube a la Ford y su chofer parte raudo a Panchita, su anticuchería, la versión peruana de una parrillada. Es el restaurante que más vende. Se sienta en el lounge. Lo esperan los cocineros con platos nuevos.

Llega un cerro de papas fritas con chorizo.

–Esto es para los borrachos –dice riendo–. Va, está bueno.

Luego una tabla con tres tipos de longanizas. Discute el tamaño. Pero va.

Estos bocados serán su almuerzo. Nunca se come un plato entero de comida. En su casa no comen en la noche. Sólo cocina los domingos. Para la familia y los amigos. No va a cócteles ni a inauguraciones, tampoco a los matrimonios de sus amigos, porque simplemente no está dispuesto a ponerse una corbata.

–Aprendí a usar zapatos después de que fui al Palacio de Gobierno con zapatillas. En la revista Caretas aparece una foto en que sale el Presidente Alan García, yo y un ministro mirando mis zapatillas con la cara así (hace una mueca de entre asco e impresión). Desde ahí que salgo en el ranking de los peor vestidos. Pero cuando ves la lista de los 10 mejor vestidos, menos mal que no estoy. Representan justo todo lo opuesto a lo que hemos hablado todo el día.

Mientras mastica los chorizos, los cocineros lo miran expectantes, sonrientes.

–Son muy amables los peruanos.

–La clase trabajadora es muy amable, de una bondad y una paciencia a prueba de todo.

–¿Y la clase dominante?

–No tanto, ese es el problema del Perú. La clase dominante nunca ha estado a la altura de sus responsabilidades.

–¿Le avergüenza haber nacido en la clase alta?

–Puede ser. Lo que sí tengo claro es que mi generación no está dispuesta a ser igual que la anterior. No estamos dispuestos de que nos acusen de no haber estado a la altura de nuestras responsabilidades.

Dos mujeres mayores, elegantes, peinadas de peluquería, beben en el bar. Una se le acerca a felicitarlo. Pero Acurio que durante todo el día había sido resignadamente amable con todo el mundo, pierde la paciencia.

–Señora, estoy ocupado.

Continúa.

–Cuando abrí mi primer restaurante hace 14 años había un sector de clase blanca que cuando entraba alguien mestizo –todos somos mestizos en el Perú– nos decían por qué dejas entrar ese tipo de gente aquí. A ese nivel. Eso ya no existe porque las grandes fortunas son de gente mestiza. Perú socialmente se ha integrado. Hoy las raras son ellas –dice mirando a las señoras que beben en el bar.

–¿Cómo es su relación con el dinero? ¿Qué hace con la plata?

–Como verás, prácticamente todo se reinvierte en crear riqueza. Y lo que no se reinvierte se manda a Pachacutec.

Ahí en una zona miserable de Lima, sin luz ni agua, Acurio impulsó la creación de una escuela de cocina para jóvenes en la pobreza. Donde todos los lunes hacen clases los chefs más prestigiosos de Perú.

A mis hijas les he dicho que el 10 por ciento se va para ellas y el 90 por ciento para Pachacutec. No me parece ético acumular riqueza, sino que crearla.

EL RETIRO

Son las cuatro de la tarde, Acurio vuelve a subirse al asiento trasero de la Ford. Su día laboral terminará en su taller en el barrio de Barranco, parecido Bellavista pero cerca del mar. La puerta de entrada engaña. Es fea, está sucia, pero se abre y una enorme escalera de madera lleva hacia su living con televisor, su escritorio, entre moderno y bohemio. Por una ventana se cuela la luz sobre su cocina, brillan las ollas de cobre. Victoriano, su mano derecha, fríe un tacu tacu. A Acurio no le gusta. Le falta crocantez, dice. Victoriano hace otro. Hunde el dedo en la salsa de jalapeño que le mandó Eduardo, el chef de Astrid y Gastón. Le gusta. Da algunas instrucciones. Se sienta frente a la computadora, flanqueado por un enorme retrato blanco y negro de sus hijas adolescentes, Kiara e Ivalú.

Acurio está cansado.

–Mi sueño es tener un restaurante en el campo. Un restaurante de cuatro platos con lo que compre en el mercado ese día y a las tres de la tarde cierro. Es volver a los inicios. Pero ese, más que un sueño, es un premio del que no me puedo dar el lujo en este momento.

–¿Cuándo, entonces?

–En unos diez años. Ya me compré un sitio en Pachacamac, el último valle de Lima.

Comments (7)

Older Posts »